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LA INFLUENCIA DE LOS NARCO CORRIDOS Y EL CRIMEN ORGANIZADO HACIA LOS JÓVENES

 
 
La influencia de los narco corridos en la conducta antisocial se ha visto arraigada en los jóvenes por problemas como la desintegración familiar, falta de atención, carencias afectivas, malas influencias, así como las carencias económicas. 
 
Es fácil que se vean encaminados a integrarse a grupos delictivos. Generalmente este tipo de jóvenes, derivado de los problemas antes mencionados, son presa fácil para ser reclutados ocupando puestos que no requieren de mucha destreza, mismo que con el pasar de los años y la propia experiencia se convertirán en expertos en cometer los crímenes más atroces. Por otra parte tendremos un panorama completamente distinto haciendo mención a jóvenes con un futuro prometedor, que cuentan con todas las herramientas y apoyo de sus padres, dejando todo esto de lado por seguir el estereotipo de un sicario y su afán de conseguir poder, y todas las herramientas que este mundo tiene. Desafiando todo tipo de reglas y autoridades, entre ellas sus propios padres, llevándolos a vivir situaciones que los obligarán a tomar decisiones difíciles como la de denunciar a sus propios hijos. Cabe mencionar que se hará un análisis comparativo entre estas dos distintas formas de conducta anti social, asimilándolas con dos distintos corridos que relatan tanto los inicios, como los alcances de un integrante de un grupo delictivo. Uno de los temas, o quizás el tema más hablado y criticado es la delincuencia en el país y los actos de violencia originados por la misma. 
 
 
 
Es importante señalar que la violencia la podemos encontrar en un sin número de situaciones o acciones que se presentan día con día en nuestro país, se habla de ello como si solo se tratara de balaceras, secuestros, robos, ejecuciones y narco tráfico. 
 
Sin voltear a ver otros escenarios que influyen para que los jóvenes desarrollen conductas violentas. Un ejemplo claro lo podemos observar con los jóvenes paseando en sus coches, embriagándose escuchando narco corridos que para lo único que sirven es para alterar su estado emocional, así mismo jóvenes de familias pudientes que desafían a cualquier autoridad sintiéndose intocables y/o superiores. 
 
Por otro lado, se encuentran los jóvenes que vienen de un ambiente menos favorable, y en su mayoría de familias disfuncionales y/o bajo nivel económico que son orillados a formar parte de alguna banda o pandilla y que cometen actos delictivos. Este tipo de conductas, la gente tiende a verlas como “normales” y “propias de la adolescencia” cuando la realidad es que pueden estar encaminadas hacia una conducta antisocial. 
 
 
 
Todo esto se ve reflejado en las nuevas generaciones, en la época de los 80s los niños pequeños que jugaban a los “policías y ladrones” por lo general siempre querían estar de lado de los buenos, siendo los policías, actualmente, los niños no solo eligen estar del otro lado, sino que además en sus expectativas de vida tienen el deseo de ser narco en vez de querer ser doctor, maestra, o alguna otra profesión. 
 
Por lo cual se hará un análisis en el ámbito social y su influencia en el trastorno antisocial tomando como base dos narco corridos, mismos que relatan las historias de dos menores de distinto nivel socioeconómico, ámbito familiar y social. A pesar de estas diferencias los dos eligieron un mismo camino lleno de violencia, la delincuencia organizada. 
 
La conducta antisocial o sociópata puede ser detectada como tal a partir de los 18 años aproximadamente pero los síntomas se desarrollan desde la niñez y adolescencia. Para hablar de adolescentes con conducta antisocial debemos tener claro que la adolescencia en un periodo de cambios en el desarrollo en cuanto a lo biológico, psicológico, sexual y social posterior a la niñez que comienza con la pubertad y termina en la edad adulta. Por lo cual es una etapa de descontrol en el adolescente. 
 
 
 
Cuando nos referimos a la conducta antisocial hablamos de una perdida de la noción ante las normas sociales, son esos adolescentes que no respetan a nada ni a nadie, como trastorno puede referirse a al deterioro en el funcionamiento diario, ya sea a nivel familiar, escolar, social y familiar lo que conlleva la falta de comunicación y quejas constantes. Como síntomas se pueden observar sus reacciones agresivas, mienten con frecuencia, cometen robos y vandalismo, holgazanería, huidas de casa, y abuso sexual. Pueden ser diferentes las causas que llevan a cada persona a contraer este tipo de trastorno en su conducta, se pueden analizar dos vertientes haciendo dos distintas hipótesis la primera encaminada a los jóvenes que provienen de familias inestables y/o bajos recursos económicos donde generalmente viven actos de violencia desde la infancia, por lo tanto el clima familiar es un factor vital que se debe re direccionar. 
 
La segunda hipótesis dirigida a los jóvenes que no sufren de inestabilidad económica, ni desintegración familiar, al contrario tienen todas las herramientas para salir adelante. Una de las conductas antisociales más relevantes en la actualidad es el crimen organizado, para adentrarnos al tema referente a los adolescentes que presentan conductas antisociales podemos tomar como referencia específica los denominados “Halcones”, jerárquicamente es el puesto más bajo en una célula delincuencial, son quienes se encargan básicamente de informar a sus superiores de la entrada y salida de cualquier autoridad (Policías o Ejercito, así como vehículos y/o personas contrarios a su grupo ) mismos que se encuentran ubicados en puntos estratégicos como entradas y salidas de ciudades o pueblos. 
 
 
Los encargados de cumplir con esta función, generalmente son los que tienen menos edad, jóvenes que ante las carencias económicas y afectivas comenzaron como, drogadictos, alcohólicos, pandilleros, ladrones, su oficio era cometer actos delictivos. Esto aunado a los diferentes síntomas que fueron desarrollándose en la niñez, como las mentiras, el maltrato a los animales, etc. O por otra parte, la influencia que tiene marcada la vida de los narcotraficantes, plasmada en un centenar de corridos donde nos muestran una vida excesos, mujeres, drogas, armas, dinero, vehículos y casas lujosas que son un objetivo a seguir de manera fácil. 
 
Un ejemplo muy claro respecto al narcotráfico y las conductas anti sociales son los narco corridos, este subgénero perteneciente a la música norteña que busca exaltar o conmemorar figuras, personas y eventos relacionados con el narcotráfico, supuestamente las canciones de este género no buscan dar un carácter moral respecto a dicho tema, sino más bien mostrar vivencias típicas en las que se hallan envueltos dichos personajes ocultos en la sierra. Sin embargo, han tenido gran impacto en la sociedad, ya que fomentan la violencia y hacen que el narco, en vez de ser un delito, sea algo agraciado y de prestigio ante los demás. 
 
A continuación se presenta un corrido para analizar el significado de este, encaminado a este grupo de adolescentes que por cuestiones económicas, aunadas a la falta de oportunidades y/o familias disfuncionales se ven orillados a tomar el camino fácil, así como la relación con las conductas antisociales desarrolladas desde la infancia. 
 
EL NIÑO SICARIO (Calibre 50) 
 
 
Plebe ya te manchaste las manos de sangre, Ni modo ya no queda de otra solo queda entrarle, Te enseñaste a matar temprano, y has tomado el mal camino, no cumples ni los 15 años y aun tienes la cara de niño, no llores ni te sientas mal, así todos empezamos. Bienvenido al mundo real, ahora ya eres un sicario. 
 
Tus lágrimas seca muchacho, pronto vas a acostumbrarte, tus manos están temblando. Como cualquier principiante las calles han sido tu escuela, y el vandalismo tu vida. Pasaste hambres y tristezas, la mafia ahora es tu familia, escucha bien lo que te digo. Pondré esta pistola en tus manos, tú me cuidas, yo te cuido, me traicionas, y te mato. Pasaron tan solo dos años y el novato se hizo experto al estilo siciliano, no sentía remordimiento, el niño se fue para siempre y el hombre salió en defensa. 
 
Soy pistolero de un jefe más de 100 llevo en mi cuenta. “Al juez eterno encomiendo el alma mía, solo él puede juzgarme y perdonar, esta oración de mis pasos pero la sombra de la muerte me seguirá, ser sicario ahora es mi vida, escogí este camino y ya no hay marcha atrás.”
 
Salí de misión aquel día, y me integre a mi comando, rece 3 aves marías y me empuñe mi rosario, la cita se volvió una trampa, los socios se hicieron contrarios, resistíamos con balas en medio del juego cruzado, pero ellos eran demasiados, ya no había escapatoria cayeron todos mis aliados. Y vacía quedó mi pistola. Los impactos fueron certeros, 3 balas pasaron el blindaje, un frío recorre mi cuerpo hay sangre por todas partes. Tu sabes que yo no soy malo, la vida me ha llevado a esto, soy culpable y eh pecado.
 
Falte al 5to mandamiento, dios mío ábreme tus puertas, por favor no me dejes solo, la muerte se sentó en mi mesa, y siento que me coge el hombro. Plebes que siguen mis pasos, voy a darles un consejo valoren familia y trabajo, sean hombres de provecho, en la mafia hay 2 cosas seguras, o la cárcel o la muerte, por mala suerte encontré la segunda y tan solo tenía 17. 
 
Como se mencionó anteriormente este corrido nos muéstrala cruda realidad respecto a este tipo de jóvenes que al iniciar su carrera delictiva dentro del crimen organizado son obligados a realizar ejecuciones, entre otros actos de barbarie, mismos que pueden llegar a causarles culpa y/o remordimiento, al pasar el tiempo van adquiriendo tanta experiencia y frialdad que realizan cualquier acto sin causarles remordimiento alguno. Sin embargo, llega un momento donde se encuentran de frente con la muerte, y sin salida alguna, reflexionan sobre las consecuencias de sus actos y sobre el camino incorrecto que tomaron a raíz de las grandes necesidades que tuvieron en su desarrollo. En contraste con el corrido anterior, podemos observar en el siguiente el desarrollo de la misma problemática, con un origen o causa muy distinto. 
 
LA BALA (Los Tigres del norte) 
 
 
Ocho en punto y como siempre, parecía un día normal, dos hermanos y un destino, una madre y un papa siete años tenía el niño, del que les vengo a cantar pero voy a regresarme una semana para atrás. Mi hijo el de 18 años, se empezó a descarrilar su promedio era muy bajo, grosero con su mamá cerraba el cuarto con llave, dizque su privacidad pero de armas en mi casa, el ocultaba un arsenal.
 
El jueves de esa semana, le conocí un par de amigos portaban otro semblante, no era gente de su tipo cosas raras me callaba, con tal yo de ser su amigo y por no verlo enojado, le cumplía cualquier capricho. Y ese día fue el final, que el hijo más pequeño a la escuela iría a estudiar los carteles de la mafia cuentas iban a justar y con una bala perdida, me destrozaban mi hogar. La sorpresa es fatal que el hijo el de 18 muy involucrado esta con la muerte, con las drogas, participa en la crueldad y en la muerte de su hermano fue el autor intelectual. Soy otro en la suma nada más que es víctima del diario en la corrupta sociedad todo sabemos de alguien que hace daño a los demás y sus errores yo solía solapar. Y hoy vengo a delatar al matón que anda en la calle, forma parte de mi hogar uno menos que ande suelto al mundo le servirá, si tú conoces un hijo igual al mío, por favor denuncia ya. 
 
En este corrido podemos encontrar un contexto familiar completamente distinto al anterior ya que este joven no paso por las mismas situaciones, ya que no sufría de una desintegración familiar ni tenía carencias económicas. Al contrario, su vida podía plasmarse como un joven lleno de oportunidades para sobresalir en la vida, teniendo todo el apoyo de sus Padres, mismos que fueron percibiendo ese cambio de actitudes en su hijo, sin embargo no se atrevían a corregir por no molestarlo. Derivado de las malas compañías pertenecientes a grupos delictivos creándole interés por las armas y el poder hacia una vida de excesos que tiene el narcotráfico. Siguiendo con el mismo estereotipo hasta llegar al punto de ocasionarle daños a su propia familia. Es importante resaltar, que el Padre denuncio a su hijo, con el afán de salvarlo a él y a otras familias que atraviesen por la misma situación, dejando este corrido un mensaje positivo para los padres de jóvenes con conductas similares. Debemos examinar y valorar, que tan culpable está siendo el contexto social para que esto esté pasando en la actualidad. Cuales sicarios nacen sicarios de acuerdo a los síntomas que van desarrollando, cuales se hacen sicarios por situaciones externas, y a cuales los obligaron a ser sicarios.
 
Es lamentable este tipo de acontecimientos, ya que no solo afectan a las personas relacionadas, sino a una sociedad en general que se está manchando de violencia y agresión, y lo peor de todo es que la gran mayoría no se está dando cuenta del peligro que están corriendo sus hijos. Y los que se dan cuenta, por desgracia, en ocasiones, es demasiado tarde. Al igual, como padres de familia, es necesario establecer límites, pero limites reales y contundentes desde temprana edad, ya que en la adolescencia es cuando es más difícil generar algún cambio. Ahora bien, comparando los dos corridos anteriores, nos encontramos con las diferencias socioeconómicas y el ambiente completamente diferente en el que cada joven se desarrolló. Sin embargo, ambos presentaron la misma atracción hacia una vida de poder y excesos. En este sentido, podemos valorar como influyen ambos corridos en la sociedad, el primero de ellos, trata de hacer conciencia respecto a los sentimientos de culpabilidad del agresor, viéndose sin salida, el segundo nos muestra como un padre preocupado por los actos delictivos de su hijo, llega al límite de denunciarlo, para evitar que siguiera ocasionando más daños, así mismo demuestra sentimientos de culpabilidad de los padres, por no haber establecido límites desde un principio. 
 
Autor: ZALATIEL SANTOS VÁZQUEZ